El Casino del Diablo, una leyenda que debes conocer

Verdad o no, esta historia debe ser leída y contada por todo buen apostador mexicano. ¡Boo!

Por Analuz Rodríguez

Halloween y el Día de Muertos están a la vuelta de la esquina y no existe mejor época que ésta para deleitar tu imaginación con buenas leyendas. Toma tu celular o ponte cómodo frente a tu computadora mientras sientes la adrenalina en Strendus, y lee la historia que te dejamos a continuación. ¡Te quedarás con el ojo cuadrado!

Era la década de los años 50 cuando Linda, una joven de 16 años, se preparaba para ir al baile de año nuevo en un Casino de Hermosillo, Sonora, específicamente en la colonia Country Club. En ese entonces, las jóvenes asistían a eventos de este tipo con la esperanza de conocer un buen hombre con el que pudieran contraer matrimonio.

Una vez peinada y con un hermoso vestido puesto, Linda decidió salirse de su casa aún en contra de la voluntad de su madre. Al llegar a lugar, todas las miradas se fijaron en ella, pues no solo le hacía justicia a su nombre, sino que destacaba sin problema del resto de las mujeres reunidas allí.

Las invitaciones de lo jóvenes y hombres mayores para sacarla a bailar no cesaron, pero Linda los rechazó a todos. A todos excepto a un misterioso joven al que ella había observado desde hacía un buen rato, el más atractivo, por supuesto, pero también el más solitario y misterioso.

Cuando el apuesto joven y Linda se dirigieron al centro de la pista, comenzaron a bailar, pero después de un rato Linda comenzó a sentir mucho calor, sobre todo en la espalda, y ese calor no tardó en convertirse en ardor. Enseguida ella se separó del hombre, volteó a ver su vestido que ya se encontraba quemado y observó que el muchacho ya no tenía pies, sino una pata de cabra y una de gallo.

Linda no pudo con la impresión y se desmayó enseguida. De pronto el lugar comenzó a arder en llamas y todos los que se encontraban allí salieron despavoridos, dejando detrás de ellos el que hoy es conocido como el Casino del Diablo y, desde entonces, no se supo más de la joven ni del misterioso hombre con el que bailó esa noche.

Algunos dicen que Linda sí logró salir del incendio y que, como provenía de una familia adinerada, se la llevaron al extranjero para que le fuera más sencillo olvidar lo ocurrido. También hay quienes aseguran que murió en el incendio y otros cuantos creen que el muchacho con el que bailó era el mismísimo diablo y éste se la llevó.

Sea lo que sea que haya ocurrido esa noche, desde entonces la gente evita acercarse a las ruinas del casino y se cuenta que los que viven cerca tienen pesadillas y experiencias sobrenaturales, pues escuchan música seguida de gritos, se les queman cosas de la nada y se prende fuego por sí solo.